Casas Accesibles, la célula y el entorno

De manera milenaria la caverna, el refugio, el poblado, la ciudadela y hasta las grandes metrópolis han sido la forma de expresión cultural más importante del ser humano. A lo largo del camino, estas construcciones han tenido innumerables características que comparten entre sí, por ejemplo, los servicios primarios como escuelas, hospitales, restaurantes y tiendas de consumo diario, hasta la creación de comunidades peatonales sostenibles y las extensiones de áreas urbanas al borde de los centros de trabajo, esto último, con la idea de gozar de tu propio espacio privado y alejado de distracciones.

Hoy en día, la extensión desmedida de las metrópolis representa un grave problema, por lo que se han desarrollado incontables esfuerzos y planes de gobierno, así como propuestas de profesionistas, que en muchos casos de manera exitosa, se han logrado obtener espacios sumamente reducidos y de máximo confort, pero con un sembrado de ciudad extremadamente artificial y ortogonal (siguiendo un ángulo recto), que aleja las posibilidades de asimilación de los pobladores, esto ha ocurrido en el mejor de los casos, ciudades dormitorio que durante el día representan el patrimonio abandonado de miles de personas que tienen que trasladarse grandes distancias para llegar a sus empleos y fuentes de trabajo.

En la historia de la humanidad nunca se habían aglomerado tantas personas como en las grandes ciudades, donde el problema de espacio público y espacio libre es un tema de todos los días, donde se acaba creyendo que un bajo puente es un espacio público, que sin duda lo es, pero no cuenta con la calidad que se requiere.

En realidad, es casi imposible hablar de una solución universal, tal vez es una batalla que muchos dieron por perdida y ahora están en la búsqueda de nuevas opciones que puedan adaptarse a diferentes culturas, posiciones geográficas y por supuesto a diferentes economías.

Imaginemos por un instante que existe la solución universal de vivienda, una pieza de arquitectura espectacular y durable, capaz de adaptarse a las diferentes necesidades de cada país, cada población, cada latitud; una solución permanente en economías que lo requieren y reciclable en las que así lo demandan, una tecnología perfecta para familias de todo tipo de culturas. En pocas palabras, imaginemos que alguien realmente descubrió el hilo negro, una pieza invaluable para el futuro de la humanidad que es puesta al servicio de la administración pública para programas de gobierno, o para desarrolladores de vivienda social,  basados y motivados por sus propios intereses políticos o de rentabilidad respectivamente, acto seguido veríamos el nacimiento de una estrella que brillaría por tan solo unos segundos para después apagarse, apabullada por el caos y desequilibrio generalizado.

Todo lo anterior, nos conduce a una conclusión: cualquier propuesta, por extraordinaria que parezca, sin el sentido de comunidad, sustentabilidad, accesibilidad, movilidad, economía, inclusión y sobre todo del arte y la cultura que dan identidad y carácter a los pueblos, estará destinada a ser un rotundo fracaso.


Son incontables los ángulos y puntos de vista por donde se puede abordar este inagotable y siempre emocionante tema. Una ruta que exploraremos es la creación de una célula sana que tendrá por sí sola un efecto neutro en el ambiente, es decir, una pieza que por su gasto energético se asemeje a las más básicas construcciones de adobe y bajareque de bajo impacto al entorno, pero que, al mismo tiempo por su desarrollo tecnológico, permita a los habitantes llevar a cabo sus actividades domésticas con el menor consumo del recurso más valioso que tenemos las personas: el tiempo.  

Por lo tanto consideremos al tiempo como el activo más importante, y a las personas dueñas de éste con la opción de destinar sus capacidades a diferentes actividades comunitarias y de desarrollo cultural, y no necesariamente a la autoconstrucción, ya que existe esta idea, quizá precaria, donde se llevan materiales a una comunidad con la creencia de que al edificar se resolverán los problemas de espacio, cuando en realidad tiene problemas mucho más severos como conseguir alimento, por lo que la autoconstrucción y la falta de conocimiento para ello hace que muchas veces estas acciones no conduzcan a un lugar trascendente.

La célula que estamos creando y que por sí misma consideramos sana, debe estar implantada e instalada en un espacio participativo de la comunidad,  ya que la propagación de estas células a partir de una conciliación, puede generar un órgano sano, que a su vez se junte con otro órgano y otro, hasta dar vida a todo un cuerpo poblacional con diferentes tareas de sostenibilidad. Haciendo esta metáfora más amplia, un cuerpo necesita dos pulmones, un hígado, un cerebro, un corazón, un par de ojos, etc., que de manera aislada son incapaces de sobrevivir, pero que, trabajando en sintonía, con balance y con un propósito se vuelven algo maravilloso capaz de evolucionar.

Esta célula no puede existir en un entorno sin un estudio previo, y estará asociada a un grupo que aplica para su adecuado desarrollo, es decir, se harán planteamientos para definir esta idea a partir de condiciones que son típicas y únicas de diferentes regiones.  Con esta información construiremos el primer prototipo a escala 1:1, pero no sin antes haber sorteado un sin número de debates internos y externos con diferentes profesionistas, organizaciones, gente común y corriente y sobretodo con una carga masiva de creatividad.

Este prototipo, según los obstáculos que pretendemos esquivar y otros resolver, será la punta de lanza que nos permita visualizar los siguientes pasos a tomar.

La producción en serie ha probado ser el proceso más eficiente, debido a la especialización y aprovechamiento de recursos que se logra cuando se establecen procesos especializados  de estas características, estamos proponiendo  la utilización de concreto ya que es en si una carta fuerte a jugar porque es un material sumamente dócil, que manejado de manera ingeniosa y creativa puede generar soluciones a un costo muy bajo sujetándose a un control de calidad, pero, sobre todo, permitiendo la capacidad de ser industrializado. No será simplemente la aplicación de concreto 3:2:1 lo que distingue a esta primer célula, sino toda la aplicación tecnológica que gira alrededor de su creación o por desarrollar, útil en la obtención de valores térmicos, acústicos y estructurales, haciendo posible utilizar la menor cantidad de recursos posible.

Consideramos al urbanismo como el hilo conductor de la implantación de estas células en comunidades, no de manera autónoma, ya que es improbable que pueda hacer algo positivo por la comunidad sin el correcto acercamiento urbano, manifestando desde estos primeros pasos, que requieren el uno del otro para crear un entorno saludable y accesible.


Revisa más acerca del proyecto: Casas Accesibles